lunes, 13 de febrero de 2023

REZA

 

Manos en oracion

REZA

No podemos simplemente rezarte, oh Dios, para que pongas fin a las guerras

porque sabemos que creaste al mundo de manera

que el hombre debe encontrar su propio sendero hacia la paz

dentro de sí mismo y con su prójimo.


No podemos simplemente rezarte, oh Dios, para que pongas

fin al hambre

porque ya nos diste los recursos

con los que alimentar al mundo entero si los usamos sabiamente


No podemos simplemente rezarte, oh Dios,

para que erradiques el prejuicio,

porque ya nos has dado la vista

con la que podemos ver lo bueno que hay en cada hombre

si la usamos correctamente.


No podemos simplemente rezarte, oh Dios, para que pongas

fin a la desesperanza

porque nos diste el poder

para limpiar los barrios bajos y dar esperanza

si utilizamos nuestro poder con justicia.


No podemos simplemente rezarte, oh Dios, para que pongas

fin a la enfermedad,

porque ya nos diste la inteligencia

con la que buscar curar y remedios

sí lo usamos constructivamente.


En cambio, te rezamos, oh Dios,

para que nos des fuerza, determinación y voluntad,

para hacer en lugar de simplemente rezar,

para ser en vez de solo desear.


JACK RIEMER

domingo, 5 de febrero de 2023

LA SALUD, LOS MÉDICOS O LA INCREÍBLE OLA QUE SE NOS VIENE ENCIMA

 Por Dr. Vicente E. Guerrero B.

Los nuevos dilemas que enfrentan las sociedades médicas conducen a una necesaria discusión de los valores básicos con decisión y coraje para enfrentar los problemas.

Los médicos somos herederos de valores milenarios, pertenecemos a una cofradía que ha dejado huella en las sociedades, y sus miembros provocaron profundos cambios en el pensamiento intelectual, en la filosofía, la técnica y la ciencia, además de propiciar cambios en las estructuras sociales. Somos y pertenecemos a una organización hermética y como tal somos blanco predilecto de otras organizaciones sociales, políticas, religiosas que ven en nosotros una especie imposible de manipular, transformar o quitarnos la libertad que nos permite actuar con independencia y manejar valores celosamente defendidos como la ética y la moral, que son nuestro poder y nuestra gloria.

Nuestras organizaciones médicas, Academias, Colegios Profesionales, Asociaciones Científicas, nos han permitido siempre la oportunidad de en “LIBERTAD” discutir y confrontar ideas, analizar actitudes o actos de nuestro diario accionar; informarnos, revisar técnicas y procedimientos de la ciencia y el arte médico y sobre todo confraternizar bajo el manto de nuestra profesión con total independencia de aspectos raciales, religiosos o políticos.

 Hoy, como   en otros tiempos, debemos confrontar nuevas concepciones y  con la carga histórica que transportamos aclarar dudas, explicar alguna de nuestras conductas y asumir las nuevas proposiciones que indudablemente generaran nuevos imperativos, nuevas esperanzas, nuevas utopías. En definitiva, enfrentarnos a dilemas, ya que en la sociedad hay conflictos porque hay posiciones diversas, es decir, varias opciones frente a un mismo problema.

Necesitamos con urgencia que una EDUCACIÓN LUCIDAMENTE UNIVERSITARIA recupere su protagonismo ya que se deberá defender la unidad fecunda contra la estéril uniformidad. La ausencia de esta unidad fecunda universitaria es la causa de la agonía de la sensibilidad democrática.

Surge indudablemente la pregunta: ¿PARA QUÉ SIRVE LA CIENCIA O LA EDUCACIÓN UNIVERSITARIA?  Sirve para aspirar a un futuro mejor y más democrático, desarrollar la capacidad crítica y acceder a la participación pública de la gestión de los saberes y poderes que gobiernan. Pero es “vital” un “entorno amigable” donde llevar la controversia hasta los límites extremos que nos permitan discernir con claridad el verdadero problema y encontrar las rutas posibles dentro del marco de “incertidumbres” que nos manejamos.

Como lo expresara JUAN BAUTISTA ALBERDI en el siglo pasado o RAYMOND AARON actualmente, el enfrentamiento esta dado en una forma de exceso retórico de muchos que no se dirigen a la sociedad para requerir su apoyo  sino para apelar  a horizontes utópicos o a hechos espectaculares  traspasando el límite entre la pasión cívica moderada y la pasión ideológica que manipula a la ciudadanía con ilusiones proféticas.

¿POR QUÉ UNA DISCUSIÓN LUCIDAMENTE UNIVERSITARIA?  

El discurso político al que asistimos incursiona en la dialéctica del HOMBRE NUEVO, desconociendo valores fundamentales que significaron largas luchas de profesionales médicos. Venezuela sentó las bases de un accionar médico basado en profundos conceptos ético-morales y sobre todo con una concepción humanista donde el valor del “ser humano” y de la “vida” fueran su esencia, su deber de respetarla, defendiendo la dignidad del hombre (RAFAEL MUCI-MENDOZA).

Modificar la “esencia” de la formación profesional médica y transformarla en formación “técnica” bajo el recurso de un “hombre nuevo para una sociedad nueva” es un evidente “objetivo” político, sobre todo apartarlo de la formación humanista y universal que forma un individuo para la confrontación de las ideas con el respeto por la opinión ajena, para que sepa ejercer la democracia y sobre todo ser un profesional médico de valores humanistas y éticos

Cumplir este objetivo de “alineación” significa además echar a la hoguera la obra de pensadores como LUIS RAZETTI, sería en definitiva crear al hombre “masa” al decir de ORTEGA Y GASSET que llevarían a cabo la revolución de las “masas”. 

Retornar a la discusión académica es una de las prioridades importantes frente a otras amenazas que se ciernen sobre el universo de la medicina.

¿QUIÉN FINANCIARÁ LA SALUD?

Ingresan al sistema de prestación de servicios médicos entes “financiadores” que aseguran que la “oferta” pueda cumplirse. Compañías de seguros, reaseguros, banca financiera, ven un mercado cautivo de millones de personas aportando a sistemas de capitalización para financiar seguridad social, cuyos aportes e intereses generados significan un capital nada despreciable para los sistemas operativos bancarios. Hoy presenciamos la fragilidad y vulnerabilidad del sistema financiero que arrastrara indudablemente a quienes dan su “confianza” en él

Lo preocupante frente a esta realidad es que se fracturó la capacidad de ahorro de la sociedad, sus fondos de reserva frente a la contingencia (seguridad social) se han volatilizado, el crédito se restringe con lo cual disminuye la inversión, los costos operativos aumentan, aumenta el precio del dinero, además ha aumentado el nivel de pobreza.

Tenemos que sumar a este universo   los costos en salud que se incrementan y tanto el subsector público como el subsector privado deben afrontar un nuevo conflicto, la inflación y las limitaciones para generar presupuestos viables y sostenidos en el tiempo. 

El subsector público verá una reducción de sus presupuestos con costo altos que se traducirá en la calidad de la prestación de servicios de atención médica y replanteo de planes y proyectos en prevención de salud. Mientras que el subsector privado se encontrará con una reducción significativa de usuarios debido a las limitaciones que tendrá el financiamiento para la prestación de la atención en salud, costos operativos altos, salarios y honorarios profesionales y dificultades burocráticas para obtener las divisas necesarias para afrontar equipamiento, insumos, mantenimiento, reposición tecnológica y sistemas operativos entre otros.

El Poder Político se encuentra con una presión política y social de la comunidad en mínimas condiciones de subsistencia, con una falta de recursos para cubrir todos los requerimientos, con una burocracia ineficiente y vastos sectores de la misma que se desenvuelven en la corrupción protegidos por un sistema jurídico desactualizado y deficiente en imponer sanciones, o que no desean hacerlo 

La caída del sistema financiero entre los años 2019 al 2022 arrastra a los gobiernos ineficientes para enfrentar la crisis al no prever proyectos de reservas que atenúen el déficit de la deuda interna y sin haber solucionado las necesidades básicas de la población en salud, alimentación, transporte, seguridad, infraestructura, seguridad social, etc.

Por si fuera poco, los gobiernos deberán resolver la situación de prestación de sus sistemas de atención médica del subsector público, en los cuales se profundizará la crisis presupuestaria y se multiplicará la deficiencia de la prestación de atención médica tanto por la falta y precariedad de recursos como la incapacidad de responder frente al aumento de los usuarios que no pueden financiar seguros de atención médica privada

Los profesionales médicos deberán enfrentarse a una sociedad que exigirá a los profesionales del subsector salud su contribución al sostenimiento de un ejercicio medico precario y en general con magras retribuciones económicas (o ninguna) por la prestación de servicios médicos.

¿QUÉ DEBEMOS HACER?

 Tendremos que plantearnos la necesidad de CREAR UN SISTEMA MÉDICO JUSTO, EQUITATIVO Y DE INGRESO UNIVERSAL. Entendiendo que equitativo no es lo mismo que igual, equidad significa oportunidades para tener acceso a los factores que hacen posible que la población pueda generar ciertos ingresos que le permitan alcanzar un nivel aceptable de bienestar.

 En el subsector privado se deberá analizar y discutir cómo resolver las alternativas que se nos presentan frente a situaciones como estas:

 - Los medios y recursos serán múltiples, costosos y complicados.

-   Los recursos diagnósticos y terapéuticos serán cada vez más eficaces y más costosos.

- El hombre necesitará cada vez mayor asistencia, será, por lo tanto, más   débil y dependiente de los otros. 

- El aumento de la longevidad y el decrecimiento de la población que aporta a los sistemas previsionales y de salud traerá un desbalance en los presupuestos nacionales que verán limitada su capacidad de responder a las necesidades de la población y por ende una disminución en la atención médica, honorarios, salarios, reposición de equipos, adquisición de fármacos, obras  y mantenimiento de instalaciones, etc. 

- La relación entre sano y enfermo será cada vez más compleja y ambivalente. 

 -  Los servicios de atención médica deberán enfrentar: cobertura, precio, condiciones de financiamiento.

 En definitiva, resolver las necesidades de salud de la sociedad al menor precio y con la mayor calidad profesional y técnica.  

Los cambios y la “incertidumbre” son parte de la cotidianeidad del mundo de hoy, la variabilidad externa hacen impacto en las falacias que ya existían o en las definiciones imprecisas de una gama amplia de aspectos que deben ser afrontados sin dilaciones y con el coraje necesario  cubrir la brecha entre la realidad y las expectativas para revertir la situación que vive tanto  el subsistema público  como el privado que es en definitiva la situación vital de la población como la de los profesionales del sector salud, es la increíble ola que nos acecha.                        

 

DR. VICENTE E. GUERRERO B.

 E-mail: vgbernabey@gmail.com